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El Mate
El mate es parte de nuestra identidad nacional.
Es la infusión más consumida en el país,
según lo confirman las estadísticas: el
88.8% de los argentinos consume yerba mate. Además,
la Argentina es el primer consumidor mundial y también
el mayor productor.
El origen del consumo de yerba mate –cuyo nombre científico
es Ilex paraguarienses– se pierde en el tiempo. Formó
parte de la alimentación básica de los guaraníes
que la denominaban “caa-mate” (“caa”:
planta o hierba, y “mate” derivaría del
quechua “matí”: calabacilla para beber),
y fue a través de ellos que llegó a los conquistadores
españoles.
Su consumo se extendió de tal manera que se organizó
un intenso tráfico. Luego, los jesuitas introdujeron
el cultivo en sus “misiones” pero con su expulsión,
hacia 1769, se perdieron tanto los yerbales como la tradición
del cultivo. Más de cien años después,
en Paraguay, Federico Neumann logró obtener la germinación
de semillas de yerba mate. Y en 1903 se realizó la
primera plantación racional y de importancia, en San
Ignacio, Misiones. Unos años después el cultivo
comenzó a expandirse.
Hoy, el mate es parte de la rutina diaria de los hogares argentinos.
La gente toma mate de diferentes maneras, de acuerdo a las
tradiciones y a las diferentes regiones.
Ver Artesanos/Platería
Hay quienes aseguran que preparar un
buen mate es todo un arte.
- Primero hay que utilizar un mate
mediano, bien curado y sólo agregarle yerba hasta
su ¾ parte.
- Después, debe taparse la
boca del mate con la mano, invertirlo, agitarlo y volverlo
a su posición normal. Siempre hay que cuidar que
la yerba haya quedado recostada hacia un lado.
- En la parte más vacía
hay que verter el agua, al principio tibia o fría,
pero nunca muy caliente. Se deberá esperar unos segundos
para que se absorba. Luego, hay que repetir la operación.
- Finalmente, se introduce la bombilla
en la parte humedecida. Para disfrutar el mate, el agua
no debe superar 80° C.
- Hay que cebar primero cerca de la
bombilla y luego, ir avanzando hacia el centro. Y nunca
olvidar: siempre es mejor esperar un tiempito entre mate
y mate.
* Fuente: Diario Clarín
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El Asado
El asado es la cocción de distintas
partes de carne de la vaca a las brasas. En la parrillada
se empieza con una empanada, luego es el turno del choripan
y la morcilla, para seguir con las achuras antes de que hagan
su aparición los distintos cortes de carne.
El método más frecuente de preparar un asado
es el de la parrilla, en donde las carnes se cocinan horizontalmente,
sin embargo también es tradicional el "asado a
la cruz" o "al asador", esto es, un asado en
el cual las carnes se disponen sobre las brasas de modo vertical
sostenidas por un armazón que suele tener forma de
cruz.
El asado es un procedimiento antiquísimo, utilizado
en todos los países del mundo donde exista materia
prima adecuada. En Argentina, éste generalmente consta
de carne vacuna, cordero o chivito, achuras, chinchulines,
chorizos, morcillas, tripa gorda, mollejas y riñones.
El condimento típico del asado argentino es el chimichurri,
especie de salsa fría picante de variada composición.
Pueden considerarse variantes del asado argentino las preparaciones
cocinadas "al disco", esto es las carnes cocinadas
sobre discos de arado que se disponen encima de fogones.
El parrillero es quien esta a cargo del asado. Es él
quien prepara y mantiene el fogón o maneja la parrilla.
Respecto de la preparación, normalmente se comienza
el fuego aparte. Una vez que se tienen las brasas, se las
distribuye uniformemente debajo del emparrillado. Se deja
que el hierro tome temperatura, y se remueve el resto de grasa
que pudiere haber quedado de antes. Luego, se coloca la carne
sobre la parrilla.
El momento de "dar vuelta la carne" está
dictado por la experiencia del asador y el grosor de la carne.
Asimismo, la altura del emparrillado y la cantidad de brasas
que se colocan también vienen establecidas por el criterio
personal del asador.
Respecto de la forma de cortar la carne, el asado es prácticamente
sinónimo de "costillar", donde la carne se
corta en sentido perpendicular a la costilla. Normalmente,
las costillas se cortan en “tiras de asado”
de unos 5-8 cm. de ancho. También se acostumbra colocar
la carne conocida como "vacío"
un corte en la región abdominal del animal, la cual
se coloca sobre el emparrillado en un solo trozo. El buen
vacío es tierno y de un gusto muy apreciado.
El "bife de chorizo", el preferido
de los turistas que visitan Argentina, es una parte carnosa
que se halla pegada al costillar del animal de 5 cm. de espesor
con grasa crocante en una de sus lados.
Finalmente, una vez cocido se retira el asado de la parrilla,
se corta en porciones y lleva a la mesa bien caliente donde
es acompañado por ensaladas y un buen vino tinto.
Ver Gastronomía/Restaurants
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